Washington, D.C., 15 de julio de 2025.–
La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, generó controversia al declarar que migrantes indocumentados están colaborando activamente con cárteles del narcotráfico en territorio estadounidense. Sus palabras se pronunciaron durante una conferencia de prensa en la que presentó los resultados de la operación federal Recuperemos América.
“Muchos de los detenidos son inmigrantes ilegales que están haciendo el trabajo de los cárteles en nuestras comunidades”, afirmó Bondi.
La operación, desarrollada entre el 3 y 7 de julio, incluyó redadas simultáneas en Chicago, Indiana, Miami, Arizona y Nebraska, dejando un saldo de decenas de arrestos, decomisos de armas, fentanilo, carfentanilo y criptomonedas ligadas al Cártel de Sinaloa.
Operativo con sello migratorio
Según las autoridades, entre los detenidos hay migrantes sin documentación legal, a quienes se vincula con redes de distribución de drogas sintéticas. La CBP reportó incautaciones millonarias en efectivo digital, 40 000 pastillas de fentanilo y armas de grueso calibre.
Reacciones encontradas
Diversas organizaciones de derechos humanos advirtieron que este tipo de declaraciones criminalizan de forma generalizada a la población migrante y podrían justificar medidas punitivas que no distingan entre víctimas de trata y delincuentes.
La estrategia del Departamento de Justicia y la DEA parece consolidarse en torno a un enfoque más duro: combatir simultáneamente a las organizaciones criminales transnacionales y a quienes, sus investigaciones, les sirven de base operativa dentro del país.
