Irapuato, Gto., 20 de febrero del 2026.-
En un ambiente de cordialidad y reconocimiento mutuo, al interior de la XII Región Militar en el municipio de Irapuato, la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, y la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, encabezaron la llamada “mañanera del pueblo”, donde se abordaron temas de alto impacto para la entidad.
Durante el encuentro se tocaron asuntos como el proyecto del Acueducto Solís, el desarrollo ferroviario, la despenalización del aborto en Guanajuato, los resultados en materia de seguridad, economía y relaciones internacionales.
Uno de los temas que generó mayor expectativa fue el proyecto del Acueducto Solís, que contempla llevar agua desde la Presa Solís hasta el municipio de León. La propuesta ha provocado inquietud entre habitantes de Acámbaro y comunidades aledañas, quienes temen afectaciones al suministro para uso agrícola.
Al respecto, la presidenta aseguró que la dotación local de agua no está en riesgo y subrayó que el proyecto no se impondrá por la fuerza. Reiteró que el diálogo con las comunidades será la vía para cualquier decisión, buscando garantizar el derecho al agua tanto para consumo humano como para actividades productivas.
Sin embargo, mientras el discurso presidencial respalda el proyecto en coordinación con el Gobierno del Estado, diputados locales de Morena votaron en su momento en contra del acueducto, lo que ha generado cuestionamientos sobre la cohesión interna del partido en Guanajuato y el respaldo político a la mandataria federal en este tema específico.
En otro punto relevante, la presidenta fue clara respecto al debate sobre la despenalización del aborto en el estado. Ante el impulso de legisladores locales —incluidos diputados de Morena— para avanzar en la materia, Sheinbaum sostuvo que se trata de un asunto que debe resolverse en el Congreso del Estado y enfatizó que respetará la división de poderes. Con ello, marcó distancia de cualquier injerencia federal directa en la decisión legislativa local.
La visita presidencial al Bajío también fue escenario de movilización social. A las afueras de la sede del evento, diversas organizaciones aguardaron por horas con pancartas, mantas e incluso tractores, en espera de un espacio de diálogo sobre temas de competencia federal.
Entre ellos, campesinos que han advertido con retomar movilizaciones carreteras exigieron garantías para precios justos a sus productos y el cumplimiento de acuerdos previamente establecidos con la Secretaría de Agricultura. Asimismo, ciudadanos acudieron para solicitar el abasto de medicamentos específicos, señalando que, pese a los informes oficiales sobre avances en el sistema de salud, en Guanajuato aún persisten carencias.
Y mientras en el interior del recinto predominó la coordinación institucional entre la Presidenta y la Gobernadora, en el exterior las porras a favor y en contra no se hicieron esperar. Simpatizantes de ambos bandos intercambiaron consignas e insultos, evidenciando la polarización que aún marca el debate público.
La escena dejó una imagen clara: dos liderazgos femeninos dialogando y construyendo acuerdos, incluso por encima de las tensiones que atraviesan a sus propios partidos.

